Cuando un líder pide consejos, pide opiniones, hay que dárselas y éste deberá tomarlos a todos por igual. Seguidamente tomará su decisión, poniendo en riesgo su liderazgo. Siempre es su decisión.

Enfadarse por no seguir la opinión dada es no entender la figura del líder. Pensar “da igual si le doy mi opinión o no” y callar es limitar al líder quien por alguna razón te tiene cerca. Soltar el EGO y abrazar la dinámica del liderazgo.